Hoy lo que más quisiéramos tener es tiempo para realizar aquellas actividades ociosas que están en nuestra cabeza, como ver en una sentada maratónica el catálogo completo de Netflix, gastar el tiempo en una larga caminata sin rumbo, estar más tiempo en cama como casi siempre sucede en los domingos… Ocupaciones que sólo nos permitiría un empleo de media jornada.

Después de los 25 años el tiempo pasa a ser un privilegio que no sabemos cómo administrarlo cuando lo tenemos, dado que todo adquiere sentido de urgencia o de poca importancia, haciendo quedar en el limbo el espacio para el esparcimiento, ese momento que en nada beneficia a nuestro economía pero sí a nuestro espíritu, que seguido tiene que aguantar los golpes que el cuerpo no puede recibir.

Hay un capítulo de los Simpsons en el que Homero toma la decisión de volver realidad uno de sueños: abandonar la planta nuclear para trabajar en el bolerama. En su nuevo empleo, Homero es feliz, rociando con aromatizante el calzado hediendo que dejan los clientes y maravillándose con los secretos que esconde el negocio del boliche. Días después Marge le da la noticia de que será padre por tercera vez  ─Maggie viene en camino─, y Homero lucha en vano para conservar su puesto. Al final, regresa humillándose a su viejo trabajo, pues necesita más dinero para mantener a su familia.

Quien ha visto la serie sabe que Homero sin la planta nuclear perdería un buen porcentaje de su chiste, pues el personaje satiriza, junto con el Sr. Burns, los abusos que se dan en la relación jefe-empleado, de manera que verlo en el cenit de la felicidad, perdería gracia. El personaje encanta por su mediocridad, porque se equivoca a cada rato, porque es una parodia de la clase obrera.

Así como le pasó a Homero en el bolerama, necesitamos tiempo para sentirnos despreocupados de que el mundo no nos necesita para seguir girando. Es de soñadores decir: “Quiero ganar lo suficiente para disfrutar mi vida”, nadie lo hace ni lo hará, pues existe la creencia de que el que tiene mayor riqueza y “buen empleo” es sinónimo de persona ejemplar; no tienen reconocimiento las personas mayores a 25 años que gozan la vida con un trabajo de medio tiempo y con las mínimas pertenencias posibles.

¿Qué valdrá más la pena? ¿Disfrutar el tiempo de la vida o invertir el tiempo para tener la vida que nos queremos dar?

Editor: Francisco Gonzalez Delgado

Blog ESPACIO LABORAL

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